Hay planes que merecen esa mirada

Alguien acaba de explicar por qué entrar por la puerta principal es una idea estupenda. Otro jugador ya está imaginando todo lo que puede salir mal. A veces, una cara exagerada cuenta esa reacción antes que cualquier frase. Queremos que nuestros slimes también participen en esos pequeños intercambios.

La rueda que aparece en el gameplay reúne siete gestos. Hay ojos de estrella, risa, sorpresa, pena, enfado, una expresión de satisfacción y la sombra en la frente que acompaña a una buena pifia. Cada uno necesita entenderse de un vistazo.

Un trazo puede decir muchísimo

Las caras recurren al lenguaje del anime: ojos que cambian por completo, bocas enormes y lágrimas imposibles. Sobre el mapa de miniaturas, ese dibujo deliberadamente exagerado aporta humor y hace que la emoción destaque.

El contraste forma parte de la identidad que buscamos. El cuerpo del slime tiene volumen, reflejos y un elemento en su interior; sus gestos pueden ser directos y casi gráficos. No hace falta llenar al personaje de detalles para que tenga algo que decir.

Reaccionar y seguir jugando

Nos interesa que elegir una expresión sea rápido y que la reacción acompañe a quien está hablando. Seguimos afinando tamaño, lectura y presencia en pantalla. Una gran carcajada puede durar un instante y convertirse en uno de los recuerdos de la sesión.

GameFusion Studios
El Refugio 1987