El peligro tiene una miniatura

En el mapa, un bosque puede ser una parada del viaje. Durante un encuentro, se convierte en el espacio que el grupo observa para decidir qué hacer. Las miniaturas dan presencia a ese peligro: un ogro ocupa el centro, los trasgos lo acompañan y un lobo espera cerca. El tablero convierte una situación narrada en algo que todos pueden mirar.

La captura muestra uno de nuestros encuentros de desarrollo. Conservamos la estética de figuras sobre peanas para que el combate siga perteneciendo a la misma mesa de rol.

Saber a quién le toca

El orden de turnos aparece a la derecha y las fichas de los personajes quedan a la izquierda. En el centro, el panel de la acción reúne el objetivo, la tirada de ataque y el daño. Queremos que esas preguntas tengan una respuesta clara antes de que el grupo tenga que buscarla entre menús.

El máster dispone de controles para pedir una tirada, avanzar el turno y terminar el combate. La intención es darle apoyo para dirigir el encuentro, manteniendo espacio para describir una acción, escuchar un plan inesperado o interpretar sus consecuencias.

Que la aventura siga respirando

Nuestro trabajo de pulido se centra en que la información se entienda y el ritmo acompañe a la conversación. Las cifras, la interfaz y el equilibrio que aparecen aquí pueden cambiar. Lo que queremos conservar es ese momento en el que todos miran la mesa porque una decisión acaba de importar.

GameFusion Studios
El Refugio 1987